Y me encierro en un pequeño cubículo
escuchando lo que sucede a mi alrededor
Noto mi cara algo..húmeda
quizá emocionada por la soledad de la situación
por la tranquilidad de ese cubículo
o por la indiferencia de los demás a mi alrededor
Chillo
grito
pataleo
¿y me oye?
no creo
eh! eh!
estoy aquí!
escúchame!
Por más que grite
me haga notar
le haga daño
no me escucha
no me presta atención
Encerrada desde aquí intento ayudar
no me dejan.
¿Cómo puedo hacer para que me prestes atención?
¿Para que me tengas en cuenta?
Para que me creas cuando digo que escucho a mi alrededor
Creo que no me escuchará jamás.
He hablado con amigas también encerradas
y tampoco las escuchan
No sabemos hasta cuando aguantaremos existiendo.
Me llamo conciencia
y tengo mis días contados.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
A veces no hay que dejarse llevar por los sentimientos como tantas y tantas veces te digo.
ResponderEliminarNo hacer caso a la conciencia y dejarse conducir por los sentimientos es como cruzar carreteras con los ojos vendados, puedes salir muy mal parada.
El poema, si te soy sincero, cuando lo leí no me gustó demasiado, pero al leerlo tres veces te aseguro que me encantó. Otra vez te sumerges de tus sentimientos escribiendo y te dejas llevar por ellos de forma magnífica. Te felicito.
Besos:
Borjaa